Últimos días en Yangon

Con un viaje de 15 horas por delante de autobús damos por finalizado el viaje por Brmania.
Aparecen también las primeras diarreas después de 1 mes y medio viajando por el sudeste asiático y paso un día un poco descompuesta y dolorida.

Ya en Yangon, se acaban los interminables viajes en bus. Cogemos un taxi al centro de la ciudad donde, sin ni siquiera tomar una ducha, he ido a dormir.
Hace calor y hay humedad. En Yangon todo sigue igual que hace 15 días cuando estuvimos por primera vez, sólo que ahora parece más familiar.


Carnicería callejera

El último día en Yangon compro algo de música birmana y visitamos una torre cerca del Traders Hotel.


vistas de Yangon

Explorando Mandalay

El autobús en esta ocasión tiene todo el suelo cubierto por sacos de arroz y barriles. En el pasillo central enormes maderas que tenemos que saltar para poder llegar a nuestros asientos de plástico negro.
Para incontables veces, cada vez que el conductor quiere fumarse un pitillo, hacer pis o tomarse un café, todos tenemos que bajar.

Llegamos a Mandalay a la hora de comer y compartimos taxi con Cliff desde la estación de autobuses hasta el Royal Guesthouse. Por la tarde ya cogemos un taxi y vamos a ver la puesta de sol a Amarapura, el puente de teka más largo del mundo (1,2 kms) desde donde vemos como anochece ante miradas de monjes y otros paseantes.




El restaurante Mann es barato y ofrece buena comida. Lo elegimos tanto para comer como para cenar. Aquí todos conocen nuestro país por los partidos de fútbol que televisan vía satélite. No es mucho más de lo que el gobierno les permite ver por la televisión aparte de algún documental o película de acción.
No tienen ningún contacto con el mundo exterior y esto se nota en sus preguntas y curiosidades hacia nuestro modo de vida.



Datos de interés

Alojamiento Royal Guesthouse 6 US$ hab. doble sin baño, con ventilador. Desayuno incluido.

Restaurante Mann 1.500 MMK plato.








Hsipaw y el funeral del monzón

Desde Kalaw tenemos reserva para un bus nocturno que nos llevará a Mandalay y de Mandalay iremos a Hsipaw.

El viaje dura unas 9h 30', dentro del horario previsto y llegamos a Mandalay a las 6 AM donde enlazamos con otro autobús que va a Lashio después de buscarnos un poco la vida entre taxistas, comisionistas y demás. Nos insisten en que tenemos que ir a otra estación de buses en Mandalay, pero yo insisto en preguntar a otras personas en los puestos donde venden los tickets y todos indican que hay un autobús allí mismo que nos llevará a Lashio. 
Por fin lo encontramos. 

Al llegar a Hsipaw buscamos alojamiento en el Mr. Charles donde nada más llegar nos ofrecen un refrigerio (incluso antes de dejar el equipaje).

Hsipaw

El pueblo es algo raro. Esperaba algo tipo aldea y sin embargo la calle que va de Norte a Sur es puro bullicio. Estamos muy cerca del sur de China por lo que hay mucha influencia chica. 

Hemos coincidido con una viajero solitario, Cliff, un americano de Carolina del Sur retirado y con dedicación exclusiva al viaje...
Visitamos el Bamboo Buddha que es un monasterio donde hay un buda hecho con bambú donde los monjes nos han agasajado con todo un refrigerio: arroz, té, hojas hervidas de té y cacahuetes.


A la mañana siguiente desayunamos con Cliff y nos comenta que Mr. Charles va a ir a un funeral y que si queremos acompañarle. No lo hemos dudado ni un momento así que cambiamos los planes de ir a ver una cascada por el del funeral budista-ametista que tendría lugar hoy en una aldea cercana al pueblo.

Nada más llegar y con el estómago lleno por el copioso desayuno que nos han dado en Mr. Charles, nos tienen preparada una mesa con un montón de arroz, platos de carne cocida con patatas, chili con gambas secas, hojas de té, cacahuetes y mango verde con cebolla.

comed, comed...

El té corre cada vez que bebemos un sorbo. Imposible e irrespetuoso decirles que no queremos más  así que seguimos comiendo para no hacerles un gesto feo.

sin parar de comer

Después llegan 3 monjes a los que Mr. Charles va a buscar con su coche, se meten en la casa de la viuda y comienzan a rezar. A nosotros nos dan unos ramilletes envueltos con hojas para que también recemos y, aunque no los rechazamos, seguimos la 'misa-ritual' desde el exterior de la casa, siguiéndolo todo a través de la ventana.

Yoli en su oración

Tampoco sabemos muy bien si lo van a incinerar tal y como hacen los budistas. El muerto en sí lleva muerto 3 días, tenía 46 años y se ve que fue de tanto beber.
Cuando termina el ritual, sale la familia y las personas que han traído la caja de madera con el difunto en su interior, la cargan a hombros con unos palos largos de bambú y comienza la procesión a través de campos de arroz hasta llegar a un lugar bajo un árbol donde hay otros 8 o 10 hombres cavando un agujero en la tierra. Lo van a enterrar.







Cargan la caja y la meten en el agujero tapándola después con tierra. Justo entonces comienza a llover muy fuerte y corremos para refugiarnos en el colegio de la aldea. La lluvia dura unos 10 minutos así que de vuelta a casa de la viuda, nos vuelve a agasajar con más comida (las sobras de lo anterior)...uff!


Después y ya sobre las 15:30 hemos ido caminando hasta el hotel. Por el camino, nos encontramos con un chico que trabaja como guía para Mr. Charles y que va a visitar junto con otros 3 turistas más el palacio Shan, así que les acompañamos, junto con Cliff.

Palacio Shan

Todo es extraño allí porque el gobierno tiene al marido de la dueña (Mr. Donald) preso por, según nos dice su mujer, dar información 'falsa' a unos turistas. Por eso le caen 10 años y 3 más por proporcionar alojamiento a turistas sin tener permiso.
La mujer nos cuenta la historia mientras nos dice que no podemos estar mucho rato allí porque se puede buscar un problema...

De vuelta al guesthouse, la recepcionista nos ha comprado los billetes de bus para volver a Mandalay en un bus local.

Datos de interés

Transporte autobús Mandalay - Hsipaw: 10.000 MMK

Alojamiento
Mr Charles. 10$ hab. doble con baño y desayuno incluido.



Las cuevas de Pindaya

Antes de partir hacia Mandalay contratamos un taxi para que nos lleve a ver la cueva de Pindaya. El taxi ha estado con nosotras desde las 8:30 am hasta las 17h.
La cueva de Pindaya está llena de budas, miles de ellos donados por todo tipo de gente y nacionalidades.



Tiene unas increíbles vistas, tanto desde abajo hacia el monasterio como desde la entrada de la cueva.




Hemos comido en el pueblo y después hemos vamos al mercado. Un coleccionista de monedas nos pregunta si tenemos monedas de nuestro país. Le doy algunos céntimos de euro pero no antes de hacer un trueque con él. Se las he cambiado por un anillo antiguo con unas inscripciones en birmano que me he colgado al cuello a modo de Frodo el portador del anillo.

Negociando en el mercado


Datos de interés

Transporte
Taxi durante todo el día para ir a Pindaya desde Kalaw: US$ 35 (2 pax)

Entrada a las cuevas de Pindaya: 3 US$ + 300 MMK por la cámara.

Las aldeas de los alrededores de Kalaw

Salimos en 'taxi-moto' después de desayunar hasta un pueblo cercano a 10 kms donde cogemos un pick-up que nos llevaría a Kalaw. Creemos que nos han tomado el pelo por lo que nos han cobrado, aunque esta vez vamos en el asiento del copiloto (las dos, Yoli y yo). Iba lleno hasta los topes por el techo y todo lleno de sacos de cebollas.

Después de 1h 30' en el pick up nos cambian a un autobús (tipo años 50) con un agujero en el cristal del conductor, un agujero en la chapa y sin puerta. El techo enseguida se la llenado de gente, incluyendo monjes.

Sólo 6 millas separan el autobús de Kalaw, pero vaya carretera...

Elegimos el Golden Lily Guesthouse. Lo lleva una familia de indios del Punjab que hablan un inglés perfecto y cuyo 'patriarca', Mr. Robbin, que es también nuestro guía en el trekking que haremos en los próximos días por las aldeas padoung del lugar.

Mr. Robbin

Mr. Robbin es un entendido en flora y fauna de la zona y también entiende de plantas medicinales. Nos lo demostrará a lo largo de nuestra ruta de trekking.

Antes de cenar nos duchamos ¡con agua caliente! y elegimos el restaurante Seven Sisteres que parece una casa del lejano oeste donde nos dan muy bien de comer.

Comenzamos el trekking a las 7 AM caminando por pistas de arena roja y también entre maleza y plantas que Robbin nos va explicando. El primer poblado paloung (tribu birmana de las montañas) nos recibe con los más pequeños riéndose y pidiéndonos fotos.




Comemos allí lo que nos ha preparado la mujer de Mr. Robbin: huevos revueltos, chapati, arroz y judías verdes con ajo y chili. También nos preparan en la aldea una sopa de una especie de judías blancas con forma de bola (todo vegetal). Nos ofrecen té y unos dulces típicos de caña de azúcar con cacahuetes.

nuestra comida de hoy ¡qué rico!

Hemos hablado mucho de cómo trabajan en el campo recogiendo las hojas de té durante todo el día. Trabaja toda la familia y lo que más llama la atención es que los niños pequeños de 5 y 6 años eligen entre ir al colegio o trabajar en la recogida y secado del té. 


trabajadores del campo

Tienen también laderas vacías donde sólo hay tierra preparada para cultivar arroz seco (ellos lo llaman así), es nuestro arroz vegetal. A ellos no les gusta este tipo de arroz porque dicen que es duro y no lo venden bien.


campo de arroz


Luego vamos a visitar a una mujer a su casa que nos saca unos trajes típicos paloung y nos viste a Yoli y a mi. A Yoli le pone el 'longy' que es la falda larga enroscada en la cintura, una chaqueta y un gorro y a mi me pone un turbante que se ponen las novias antes de casarse.




Esta mujer había tenido 10 hijos pero sólo le quedaban 3. Le preguntamos por qué han muerto los demás y nos contesta que debido a enfermedades porque no estaban vacunados. Los niños están en constante contacto con los animales, el barro y eso, añadido a la falta de higiene hace que cojan todo tipo de enfermedades infecciosas.
Uno de los nietos de esta señora está con fuertes diarreas por comer carne contaminada. No podemos hacer nada salvo darle unos consejos: mucha agua, con limón y sal y arroz blanco hervido durante unos días. Otro niño lleva lo que parece una infección causada por un parásito. Se la limpiamos bien con un antiséptico (es todo lo que podemos hacer por él).

Está lloviendo, pero de cualquier modo tenemos que salir camino del view point antes de que oscurezca. Allí pasamos la noche junto con la familia de nepalies que regenta el lugar.


view point

Las habitaciones son muy austeras y no hay electricidad, pero nos dan una cena increíblemente buena: arroz, judías verdes, ensalada de pepino con cereales, té y dulces de caramelo.

Mr. Robbin (Turbi, como le llamamos nosotras por el turbante), nos ha explicado un montón de cosas sobre la historia de Birmania.

Nos levantamos temprano también hoy y a las 7 am ya estamos desayunando: puris con coliflor y patata y té. A las 8 am ya estamos en marcha por las aldeas y tribus, viendo como viven y trabajan en el campo.
Paramos a almorzar en casa de un 'médico' curandero de plantas medicinales de 77 años.

curandero de una aldea




Nos explica cómo hace los brebajes y le compramos unos polvos de cúrcuma para la tos. Cuando salimos de la casa para marcharnos, los niños de la aldea nos han hecho un ramo de flores a cada una y nos dicen adiós con las manos mientras ríen.

Llegamos de vuelta a Kalaw sobre las 4 PM...¡Ducha de agua caliente!, pero sin luz de nuevo.

Los rincones del lago Inle

El viaje desde Bago hasta Nyaungshwe se hace eterno. Sentadas en los peores asientos del autobús (ni siquiera los podemos reclinar para dormir), estamos 15 horas hasta que llegamos a nuestro destino.
Elegimos el Little Inn para instalarnos y dormir unas horas hasta mediodía. Ya descansadas, salimos a comer a un restaurante chino qu está en la misma calle y luego damos un paseo.

Contratamos un bota para que nos lleve mañana por el lago en un circuito de 7 horas. 
Nuestro guía nos lleva a ver toda la vida que el lago ofrece a quién en él se adentra:




hay un mercado con gente que viene de las montañas, un monasterio, jardines flotantes, la 'fábrica de tabaco', los telares y hasta las mujeres jirafa.

mujer jirafa

Los paisajes del lago son tan espectaculares y llenos de vida que, hasta ahora han ocupado mucho más sitio en mi cámara de fotos que otros lugares ya visitados.








Lo peor del día, es que hoy no toca tener electricidad con lo que a las 7 PM arrancan los generadores de aquellos que los tienen.

Datos de interés

Transporte
Circuito en bote con guía, 7 hrs: 7.000 MMK/pax

Alojamiento
Little Inn 7 US$ hab. doble con ventilador y baño con agua caliente.

Otros
Entrada a la zona del Inle: 3 US$









abcs